
Introducción:
Este hechizo está diseñado para limpiar tu espacio y eliminar cualquier energía negativa o maldiciones, proporcionando un escudo de protección.
Ingredientes:
- Vela blanca
- Ramo de salvia
- Un tazón de sal
- Cristal de amatista
- ACEITE ESENCIAL DE LAVANDA
- Un vaso de agua clara
Preparación:
Encuentra un espacio tranquilo y sin disturbios. Asegúrate de estar calmado y centrado antes de comenzar. Limpia el área físicamente, si es necesario.
Instrucciones:
- Enciende la vela blanca como símbolo de purificación y energía positiva.
- Enciende el ramo de salvia y deja que el humo llene la habitación, limpiando cada rincón.
- Esparce un círculo de sal en el suelo, simbolizando un límite contra influencias negativas.
- Sostén el cristal de amatista en tu mano, enfocándote en tu intención de limpiar y proteger.
- Agrega unas gotas de aceite esencial de lavanda al agua y espolvoréalo por la habitación para paz y purificación.
- Pronuncia las siguientes palabras con convicción: «Llamo a la luz y a la pureza para limpiar este espacio. Elimina todas las maldiciones, protégeme con gracia.»
- Visualiza cualquier negatividad disolviéndose en luz y siendo expulsada.
Cierre:
Siéntate en silencio durante unos momentos, luego apaga la vela, agradeciendo la energía de protección. Entierra la sal restante afuera si es posible, completando la limpieza.
Consejos:
- Repite este ritual mensualmente para una protección continua.
- Personaliza el hechizo utilizando hierbas protectoras adicionales como el romero.
Advertencias:
- Asegúrate de tener una ventilación adecuada al usar el humo de la salvia.
- No dejes la vela desatendida.