
Introducción
Este ritual tiene como objetivo brindar consuelo y sanación después de la pérdida de un ser querido, ayudando a aliviar el dolor emocional y a encontrar una paz interior.
Ingredientes
- Una vela blanca
- Un pequeño bol de agua
- Una pluma blanca (simboliza la ligereza y el alivio)
- Una foto u objeto recuerdo de la persona perdida
- Incienso de lavanda
Preparación
Elige un lugar tranquilo donde no serás molestado. Coloca la foto o el objeto recuerdo frente a ti y enciende el incienso.
Instrucciones
- Enciende la vela blanca y colócala al lado de la foto o del objeto recuerdo.
- Sostén la pluma blanca en tus manos y cierra los ojos.
- Respira profundamente y visualiza los momentos felices compartidos con la persona perdida, dejando que los recuerdos vengan a ti.
- Abre suavemente tus ojos y sumerge la pluma en el bol de agua, susurrando: «Libero tu dolor, guardo tu amor».
- Coloca la pluma mojada junto a la vela y déjala secar al aire libre.
- Repite una frase positiva o un mantra personal para el alivio (por ejemplo, «Encuentro la paz interior cada día»).
Cierre
Deja que la vela arda hasta el final. Una vez apagada, guarda la pluma y el objeto recuerdo en un lugar especial para seguir honrando el vínculo y la memoria.
Consejos
Repite este ritual cada vez que sientas la necesidad. Tómate el tiempo para descansar y recargar emocionalmente después del ritual.
Avisos
Asegúrate de no dejar la vela desatendida cuando la dejes arder. Realiza este ritual en un espacio seguro para evitar cualquier riesgo de incendio.