
Introducción:
A veces perdemos el acceso a nuestro ser más profundo y, por ende, también a nuestro aroma natural. Este hechizo ayuda a volver a concentrarse en la propia esencia y recuperar la claridad interior.
Ingredientes:
- 1 vela blanca pequeña
- Unas gotas de aceite esencial de lavanda
- Un espejo
- Un pequeño trozo de papel
- Un bolígrafo
- Un cuenco ignífugo
Preparación:
Busca un lugar tranquilo donde no te molesten. Asegúrate de que la habitación esté bien ventilada.
Instrucciones:
- Enciende la vela blanca y colócala frente al espejo.
- Pon algunas gotas de aceite de lavanda en tus dedos y frótalas suavemente en tus sienes y muñecas.
- Siéntate frente al espejo y mírate a los ojos. Recuerda quién eres y qué te define.
- Escribe en el trozo de papel: «Me reconozco y me huelo a mí mismo en mi esencia perfecta.»
- Quema el papel en el cuenco ignífugo mientras pronuncias las palabras en voz alta.
- Cierra los ojos y medita durante unos minutos sobre tu deseo de volver a sentirte y olerte a ti mismo.
Cierre:
Deja que la vela se consuma por sí sola. Guarda el cuenco ignífugo y su ceniza como símbolo de tu regreso a ti mismo.
Consejos:
- Realiza el hechizo durante la luna menguante para soltar lo viejo.
- Repite el hechizo si es necesario para potenciar su efecto.
Advertencias:
- Ten en cuenta las precauciones de seguridad al manejar fuego.
- No apto para personas con alergias a la lavanda.