
¿Te sientes observado o necesitas un momento de anonimato? Este hechizo de invisibilidad puede ayudarte a pasar desapercibido cuando busques privacidad o quieras evitar la atención no deseada.
Ingredientes:
- Una vela blanca
- Un espejo pequeño
- Sal marina
- Aceite esencial de lavanda
- Un cordón negro
Preparación: Si dispones de un altar, límpialo y colócalo en un lugar tranquilo donde no seas interrumpido. De lo contrario, elige un espacio cómodo y sin distracciones. Enciende la vela blanca y frota el espejo con el aceite esencial de lavanda.
Instrucciones:
- Coloca la vela de manera que su luz se refleje en el espejo.
- Toma el cordón negro y envuélvelo alrededor del espejo, visualizando una manta de invisibilidad cubriéndote.
- Espolvorea la sal marina en círculo alrededor del espejo y di en voz alta: «Espejo y sal, escóndanme a la vista. Solo seré visto, por quien deba ser.»
- Permaneces en este estado de concentración durante unos minutos, manteniendo la imagen de invisibilidad en tu mente.
- Desenrolla el cordón y apaga la vela.
Cierre: Guarda el espejo en un lugar seguro y agradece al universo por su ayuda. Toca una campana en el altar para cerrar el círculo de energía, si es necesario.
Consejos: Lleva el espejo contigo cuando necesites esta capa de protección. No permitas que otras personas toquen el espejo.
Advertencias: Este hechizo no te hará literalmente invisible, solo disminuye la atención no deseada. Úsalo con buenas intenciones y no para dañar o asustar a otros.