
En esta ocasión, aprenderemos a realizar un hechizo de protección contra espíritus dañinos. Este hechizo es útil cuando sientes que estás siendo objeto de malas energías, ataques psíquicos o experimentas una sensación de inquietud inexplicable.
Ingredientes:
- Una piedra protectora (Opciones: Turmalina negra, ágata, bloodstone, esmeralda, labradorita, ónix negro, peridoto)
- Una vela blanca
- Incienso de sándalo
- Un pequeño cuenco con sal marina
Preparación:
Busca un lugar tranquilo donde no seas interrumpido. Si tienes un altar, puedes utilizarlo; si no, simplemente limpia el espacio cuidadosamente y coloca los ingredientes de manera ordenada.
Instrucciones:
- Enciende la vela blanca y colócala en el centro del espacio.
- Enciende el incienso de sándalo permitiendo que el humo purifique el ambiente.
- Sostén la piedra protectora en tus manos y cierra los ojos. Imagina una luz dorada envolviéndote completamente como un escudo.
- Mientras visualizas, repite en voz baja o mentalmente: «Estoy protegido y seguro, bajo el amparo de esta luz pura.»
- Coloca la piedra junto a la vela y cuida que la llama no se apague antes de terminar el ritual.
Cierre:
Agradece a las fuerzas protectoras por su ayuda mientras ves la luz de la vela extinguirse. Sopla la vela con respeto.
Consejos:
Este hechizo es más efectivo si se realiza durante la fase de luna menguante, cuando es propicio alejar energías negativas.
Advertencias:
Este hechizo es seguro, pero es importante realizarlo con una mente clara y enfocada. Los resultados pueden variar de acuerdo con la intención puesta y la conexión personal con el ritual.