
Un espejo energético es una herramienta de protección que refleja energías negativas lejos de ti y de tu espacio personal. Si percibes vibraciones indeseables o una atmósfera cargada, este hechizo transformará un espejo regular en un escudo energético.
Ingredientes:
- Un espejo pequeño
- Sal marina
- Una vela blanca
- Incienso de sándalo
- Un pequeño bol con agua
- Una bolsita de tela
- Un cordel negro
Preparación: Selecciona una noche de luna menguante para este hechizo. Si tienes un altar, esparce un poco de sal marina alrededor para limpiarlo. Si no tienes un altar, limpia físicamente el área donde trabajas y purifica energéticamente quemando incienso de sándalo.
Instrucciones:
- Enciende la vela blanca y el incienso, ubicándolos cerca del espejo.
- Sostén el espejo sobre el humo del incienso mientras dices: «Con este humo, purifico y limpio este espejo de toda energía negativa.»
- Moja tus dedos en el bol con agua y salpica el espejo ligeramente, diciendo: «Con el agua sagrada, sellado queda, para reflejar lo malo y proteger mi espacio.»
- Frota un poco de sal marina sobre el espejo, visualizando cómo se carga de energía protectora.
- Envuelve el espejo en la bolsita de tela y átalas con el cordel negro, sellando la intención de protección.
Cierre: Agradece al elemento fuego apagando la vela y el incienso. Deja el espejo envuelto en la bolsita sobre tu altar o en un lugar seguro durante la noche. Al día siguiente, colócalo donde sientas que necesita protección.
Consejos: Mantén el espejo limpio para asegurar su funcionamiento energético óptimo. Repite el proceso cada luna menguante para reforzar su energía.
Advertencias: Usa el espejo únicamente con intenciones positivas. Si percibes que el espejo retiene demasiada energía, purifícalo con humo de incienso para liberarlo.