
Sentirse abrumado por la presencia de un acosador energético puede ser debilitante. Este hechizo está diseñado para desterrar su influencia, restaurando la paz y el equilibrio en tu vida.
Ingredientes:
- Una vela blanca
- Sal marina
- Un cuarzo protector (obsidiana o turmalina negra)
- Un recipiente con agua
- Esencia de lavanda (opcional)
Preparación: Limpia tu espacio con un poco de sal marina esparcida en el suelo y organiza todos los elementos necesarios sobre tu altar o en un lugar tranquilo de tu hogar. Si tienes un altar, organízalo con los elementos a utilizar.
Instrucciones:
- Enciende la vela blanca y coloca el cuarzo frente a ella.
- Rodea la vela y el cuarzo con un círculo de sal.
- Llena el recipiente con agua, añadiendo unas gotas de esencia de lavanda.
- Sostén el recipiente y di: «Energías que no son bienvenidas, sean desterradas y purificadas. Que este círculo me proteja, y mi esencia restaure.»
- Visualiza al acosador desvaneciéndose mientras viertes lentamente el agua alrededor del círculo de sal.
Cierre: Agradece a las energías protectoras que te han asistido. Apaga la vela con un soplido suave. Deja que el cuarzo permanezca en tu espacio como protección continua.
Consejos: Realiza este hechizo durante la luna menguante para potenciar el alejamiento de energías negativas. Puedes repetirlo si es necesario para reforzar la protección.
Advertencias: Evita realizar este hechizo en un estado mental perturbado. No uses este hechizo como sustituto de afrontar problemas directamente con personas si es seguro hacerlo.