
Si alguna vez sientes que la negatividad o la atención no deseada se dirigen hacia ti, este hechizo de magia blanca ha sido desarrollado para desviar esa energía negativa y proteger tu aura. Es particularmente útil cuando te sientes observado constantemente o percibes malas intenciones a tu alrededor.
Ingredientes:
- 1 vela blanca
- 1 espejo pequeño
- Sal marina
- Un puñado de lavanda seca
- Un cuenco de cerámica
Preparación: Busca un espacio tranquilo donde puedas realizar el hechizo sin interrupciones. Si tienes un altar, purifica el área con algo de sal marina y coloca tus ingredientes sobre él. Si no cuentas con un altar, una mesa limpia será suficiente. Ubica el espejo de manera que el lado reflectante mire hacia afuera.
Instrucciones:
- Al comenzar, enciende la vela blanca mientras visualizas una luz protectora que te rodea.
- Llena el cuenco de cerámica con sal marina y añade la lavanda seca.
- Sostén el cuenco con ambas manos, cierra los ojos y enfócate en desviarte de cualquier negatividad, visualizando cómo se refleja y regresa a su origen.
- Pronuncia en voz alta: «La energía negativa que venga hacia mí, que el espejo la refleje y la devuelva rápidamente. Que así sea.»
- Coloca el cuenco frente al espejo y déjalo allí hasta que la vela se consuma completamente.
Cierre: Una vez que la vela se haya consumido, agradece al universo por su protección. Libera la mezcla de sal y lavanda al viento, simbolizando la dispersión de la negatividad. Guarda el espejo en un lugar seguro o úsalos según lo consideres necesario.
Consejos: Repite este hechizo cada vez que sientas la necesidad de protección adicional. Puedes aumentar su efectividad usando aceite esencial de lavanda en tus muñecas antes de empezar, para mantenerte calmado y con claridad mental.
Advertencias: Evita usar velas flotantes o con fragancias que puedan causar reacciones alérgicas. Siempre supervisa la vela mientras se quema y abstente de realizar el hechizo si te sientes emocionalmente inestable.