
Este hechizo de magia blanca está diseñado para protegerte del juicio ajeno, ayudándote a sentirte más seguro y menos influenciado por las opiniones externas. Es ideal para aquellos momentos en los que sientes que la crítica te afecta más de lo que debería y quieres fortalecer tu confianza interna.
Ingredientes:
- Una vela blanca
- Un espejo pequeño
- Salvia o incienso para purificar
- Un pañuelo blanco
- Una bolsita pequeña
- Sal marina
- Un cuarzo blanco
Preparación:
Si tienes un altar, limpia y organiza el espacio, asegurándote de tener tus ingredientes al alcance. Si no cuentas con un altar, simplemente busca un lugar tranquilo donde puedas concentrarte sin distracciones.
Instrucciones:
- Enciende la salvia o el incienso y pasa el humo sobre ti y el espacio donde trabajarás, repitiendo: «Purifico este lugar y a mí mismo de toda negatividad».
- Coloca la vela blanca frente a ti y enciéndela, reflexionando sobre tu intención de protección frente al juicio ajeno.
- Toma el espejo pequeño y mírate fijamente, diciendo en voz alta: «Tal como me veo a mí mismo, así me verá el mundo; seguro, intocable y en paz».
- Envuelve el espejo con el pañuelo blanco y colócalo dentro de la bolsita junto con un poco de sal marina y el cuarzo blanco.
Cierre:
Da las gracias al universo por su protección, apaga la vela (preferiblemente no soplando, sino sofocando la llama), y lleva contigo la bolsita como un amuleto de protección.
Consejos:
- Repite el hechizo siempre que sientas la necesidad.
- Puedes sustituir el pañuelo por uno personal que tenga un significado especial para ti.
Advertencias:
- Asegúrate de no realizar este hechizo con sentimientos de ira o rencor, ya que podrían disminuir su efectividad.
- No compartas el amuleto con otras personas, pues está consagrado para ti.