
Este hechizo está diseñado para aquellos que sienten que su reputación podría necesitar un poco de mejora, ya sea en el trabajo, en su círculo social o incluso dentro de la familia. Si sientes que estás siendo juzgado injustamente o quieres reforzar la percepción que los demás tienen de ti, este ritual puede ser de ayuda.
Ingredientes:
- 1 vela azul
- 1 vela blanca
- Un pequeño espejo
- Incienso de sándalo
- Un paño blanco
- Sal marina
- Un cuenco con agua
Preparación:
Encuentra un espacio tranquilo donde puedas trabajar sin interrupciones. Si tienes un altar, puedes usarlo; si no, simplemente limpia bien la superficie donde realizarás el hechizo. Coloca el paño blanco en el centro, y sobre este, las velas, el espejo y el cuenco con agua.
Instrucciones:
- Enciende el incienso de sándalo y deja que su aroma llene el espacio mientras te concentras en tu intención de mejorar tu reputación.
- Coloca las velas a ambos extremos del paño blanco, con el cuenco de agua en el centro y el espejo frente a este.
- Enciende la vela azul primero, seguido de la vela blanca.
- Mira tu reflejo en el espejo mientras dices en voz alta: «Como el agua refleja la luz, que mi intención brille clara y pura. Que mi reputación crezca en buen nombre, por la energía de la luz y el amor eterno.»
- Toma una pizca de sal marina y agrégala al agua, simbolizando la limpieza de la percepción que otros tienen de ti.
- Deja que las velas se quemen hasta un tercio antes de apagarlas de manera segura.
Cierre:
Agradece a las energías por su ayuda. Desecha el agua de manera adecuada y guarda el espejo en un lugar seguro donde solo tú puedas verlo. Apaga las velas, comenzando por la blanca y luego la azul.
Consejos:
Realiza este hechizo un viernes, cuando las energías de Venus, que rigen la armonía y las relaciones, son más fuertes. Repite el proceso una vez por semana durante un mes para potenciar los efectos.
Advertencias:
No fuerces los resultados. La magia trabaja en su tiempo y puede manifestarse de maneras inesperadas. Evita este ritual si estás emocionalmente alterado, ya que tus emociones pueden influir en el resultado.