
Este hechizo está diseñado para proteger tu hogar de energías negativas y fomentar un ambiente de paz y seguridad. Es ideal si percibes una atmósfera pesada o sientes que se han acumulado malas vibras en tu espacio.
Ingredientes:
- Salvia seca
- Un recipiente resistente al calor
- Una vela blanca
- Un cuenco pequeño de agua
- Sal marina
Preparación:
Encuentra un espacio tranquilo en tu hogar donde puedas trabajar sin interrupciones. Si tienes un altar, colócalo allí. Limpia el área, asegurándote de que esté libre de desorden. Puedes fregar el suelo o simplemente pasar un paño por las superficies.
Instrucciones:
- Enciende la vela blanca para invocar energías positivas y claridad.
- Llena el recipiente con salvia seca y enciéndela cuidadosamente, permitiendo que el humo llene la habitación.
- Mientras el incienso arde, camina por tu hogar en el sentido de las agujas del reloj, dejando que el humo llegue a cada rincón.
- Si es posible, abre puertas y ventanas para permitir que las energías negativas se dispersen.
- Regresa al punto de inicio y apaga la salvia en el cuenco de agua, agradeciendo por la purificación.
- Esparce un poco de sal marina en las entradas de tu hogar para sellar la protección.
Cierre:
Apaga la vela con respeto y gratitud. Guarda los restos de la salvia y la sal restantes en un lugar seguro o entiérralos, como símbolo de tu intención de protección continua.
Consejos: Realiza este hechizo al atardecer, cuando las energías del día y la noche se equilibran. Puedes repetirlo siempre que sientas la necesidad de renovar la protección de tu hogar.
Advertencias: Ten cuidado al trabajar con fuego y nunca dejes el incienso de salvia sin supervisión. Algunas personas pueden ser sensibles al humo, así que asegúrate de ventilar bien el área.